- lunes, julio 03, 2017
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¡Qué barbaridad, otra vez 25!
Los días corren que se las pelan. No sé a vosotros, pero a mi los días se me pasan volando. y no me entero. Cuando quiero darme cuenta estoy comprando los ingrediente para un nuevo Reto "Alfabeto Dulce".
Últimamente además estoy tan liada que voy con la lengua fuera a todos los sitios y en la preparación de la receta del reto de hoy no podía ser de otra manera. Me encanta participar tanto en el reto de #reposterasporeuropa como en el mío. Me obligan a pensar, a documentarme, a descubrir e innovar recetas, pero hay meses que tengo la impresión que no voy a llegar, aunque al final no sé como lo hago pero salvo el obstáculo del tiempo.
Menos mal que en verano todos tendemos a preparar recetas menos complicadas y con estos calores mucho más. Me he negado en rotundo a encender el horno y he aprovechado estas altas temperaturas para elegir la opción de preparar una tarta helada, fresquita para poner el broche final a una de las comidas de este fin de semana.
Además los melocotones y las frutas de verano en general son refrescantes y dulces a la vez. Además el colorido cuando vas a la frutería es de lo más variado. Son frutas que te entran por los ojos pero es que además son sabrosísimas y la mayor parte de ellas muy jugosas.
Por eso yo aprovecho y en mi casa en esta época del año no faltan, sandías, melones, melocotones, albaricoques, fresquillas, piña... A mi como seguramente a algunos de vosotros, me da pereza cortarlas, así que he descubierto un sistema estupendo (sólo apto para algunas frutas que no se oxidan).
Cojo un tupper grande y corto por completo una sandía, un melón o una piña quitándolas la cáscara y cortándolas en trocitos. Luego pongo el tupper en el frigorífico y cuando queremos fruta fresquita ya la tenemos cortada. Además abulta mucho menos y ganamos en espacio, que en cuanto colocamos dentro de la nevera una sandía y un melón, ya tenemos una bandeja del frigorífico ocupada.
Y como os decía, voy corriendo, así que no me voy a enrollar más y voy a dejaros ya con esta receta tan sencilla y tan rica, que seguro prepararéis, si no es con melocotones será con otra fruta de verano, que como siempre os digo, hay que aprovechar y consumir las frutas de temporada.
TARTA HELADA DE MELOCOTÓN CARAMELIZADO
INGREDIENTESPara el melocotón caramelizado
- 4-5 melocotones
- 100 gr. de azúcar moreno
- 1 taza de agua
Para la crema de caramelo
- 200 gr. de leche condensada
- 250 ml. de leche semidesnatada
- 1 cucharada de Maizena
- 3 yemas de huevo tamaño L
- 1 cucharada de extracto de vainilla
- Caramelo líquido o salsa de toffee (casera)
Para la chantilly y la decoración
- 3 claras de huevo
- 50 gr. de azúcar
- 250 ml. de nata líquida para montar 35% M.G.
- Obleas
ELABORACIÓN
Para preparar el melocotón caramelizado, pelamos los melocotones y los ponemos en un cazo con el azúcar moreno y el agua. Llevamos al fuego y dejamos que empiecen a hervir. Bajamos el fuego y dejamos que se vaya consumiendo el agua y formándose un caramelo con el jugo del melocotón y el azúcar.
Preparamos un molde desmontable con un papel de horno en la base. Ponemos una primera capa de melocotones caramelizados, escurriendo un poco el caramelo que guardaremos para el final con una cuarta parte de los melocotones. Metemos en el congelador una hora.
Mientras preparamos la crema de caramelo. Disolvemos la Maizena en un poco de leche. Ponemos en un cazo la leche y la Maizena disuelta. Agregamos la leche condensada, las yemas y la vainilla y llevamos a ebullición sin dejar de batir con las varillas. Reducimos el fuego y dejamos que cueza unos 4-5 minutos moviendo la crema con una cuchara de madera. Añadimos el caramelo líquido o toffee casero si tenemos en casa, al gusto y mezclamos bien.
Pasamos la crema a un recipiente de cristal, para que se enfríe y la cubrimos con papel film "a piel" (para que no se forme una película en la parte superior).
Cuando esté fría, vertemos una capa de crema de caramelo sobre los melocotones y congelamos toda la noche.
Para hacer la crema de chantilly, ponemos las claras en el baso de la batidora de pie y batimos a velocidad alta hasta que se formen picos. Añadimos el azúcar y seguimos batiendo. Posteriormente agregamos la nata líquida y batimos a menor velocidad,
Vertemos la chantilly sobre la crema congelada y metemos en el congelador 1 hora más. Decoramos con trocitos de melocotón caramelizado y el resto del caramelo.
Desmoldamos la tarta, sumergiendo un poco el molde en agua templada y colocamos la tarta en un plato o cake stand.
Cortamos trozos de obleas y los vamos colocando alrededor de la tarta de manera irregular.
¿Veis como no os engañaba? Es una tarta sencilla de preparar y que apetece por no ser nada dulzona ni pesada, y además helada, que es lo que pide este tiempo que nos acompaña, recién estrenado el verano.
Hacedme caso y preparadla, si no es con melocotones, con cualquier otra fruta. También podéis cambiar la crema de caramelo y hacer una de chocolate por ejemplo o una mousse y sustituir las obleas por frutos secos, por barquillos o dejar la tarta simplemente desnuda.
Ya he recibido alguna de vuestras propuestas, y de verdad son magníficas. Espero que os guste a vosotros también esta tarta, tanto como a mi me han gustado los postres que habéis preparado para la ocasión.
¡Que empiecen a desfilar esos postres!
- domingo, junio 25, 2017
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En esta época del año, con el calor que hace, y más este verano, en el que nos estamos llevando la palma al verano más seco y caluroso desde hace muchísimos años, hacemos cualquier cosa, con tal de no encender el horno.
Yo sobretodo cuando no me queda más remedio porque estoy de antojo y quiero hacer alguna receta, ya sea dulce o salada que precise encenderlo, aprovecho y si es posible hago dos o tres recetas más.
También es verdad que ahora en verano apetecen postres ligeros en vez de tartas contundentes con bizcochos y buttercreams. Por eso, en estos casos cualquier postre preparado con hojaldre es ideal. Queda muy hueco, crujiente y ligero y no resulta nada pesado, si de lo que se trata es de preparar algo parecido a una tarta.
Los melocotones son de esas frutas que me encantan por su tacto aterciopelado y su olor tan rico, ese olor que notas sólo con pasar al lado de ellos. Un olor veraniego... Por eso hay que intentar siempre que se pueda disfrutar de las frutas de temporada con las que no podemos contar en otros momentos del año,
Así que, uniendo aroma y ligereza, se me ha ocurrido que para esta ocasión (una cena veraniega que he organizado en casa) podía estar bien preparar unos napoleones de melocotón, nata y caramelo.
He leído acerca de este postre y no tengo muy clara su procedencia. Unos dicen que es francés (tendría lógica que fuera así), otros ruso. En cualquier caso, ambos orígenes coinciden en afirmar que este postre está compuesto por capas de pasta de hojaldre que después se rellenan de crema pastelera o crema batida (nata).
En resumidas cuentas, una tarta milhojas de toda la vida. Yo en este caso la he rellenado con nata y fruta, precisamente para darle mayor frescura y ligereza a la receta. Pero podéis ver otra receta de milhojas con frambuesas que tengo en el blog, en este caso rellenas con crema pastelera.
También podéis ver la receta que preparé para la víspera de Reyes, un roscón de hojaldre relleno con chantilly de frambuesa y que perfectamente podría prepararse en formato tarta milhojas.
NAPOLEONES DE MELOCOTÓN, NATA Y CARAMELO
INGREDIENTES
- 1 lámina de hojaldre fresco
- 1 huevo
- 240 ml. de nata para montar 35% M.G.
- 2 cucharadas de azúcar
- 1 cucharadita de vainilla
- 3 melocotones
Para la decoración
- Azúcar glacé
- Nueces pecanas
- Caramelo líquido
ELABORACIÓN
Precalentamos el horno a 200º C.
Estiramos la masa de hojaldre y la dividimos en tres partes. Forramos la bandeja del horno con papel vegetal y colocamos las tiras de hojaldre sobre él. Pincelamos con huevo batido.
Horneamos durante unos 15 minutos, hasta que estén doradas. Dejamos enfriar.
Mientras, montamos la nata con el azúcar. Cuando empieza a formar picos suaves, añadimos la vainilla y el caramelo líquido y seguimos batiendo un poco más para que estos ingredientes se mezclen y la nata termine de montarse.
Cortamos los melocotones y los pelamos (aunque también se pueden dejar sin pelar, como queráis) en rodajas (en forma de gajos). Reservamos.
Cortamos longitudinalmente por la mitad las 3 tiras de masa de hojaldre, que habrá subido porque no les hemos puesto ningún peso al hornearlas y así obtenemos seis capas de hojaldre.
Para montar los napoleones primero ponemos una capa de hojaldre, rellenamos con nata montada y rodajas de melocotón, y cubrimos con una segunda capa de hojaldre. Repetimos la misma operación poniendo otra capa de nata montada y más melocotón en rodajas, y finalizamos con una última capa de hojaldre.
Se pueden presentar los napoleones en una sola pieza o cortados de manera individual (cada plancha de hojaldre en 3 trozos aproximadamente).
En total nos saldrán 6 porciones individuales o 2 si optamos por dejar las planchas de hojaldre sin cortar.
Espolvoreamos con azúcar glacé y adornamos con unas nueces pecanas y caramelo líquido al gusto.
Servimos inmediatamente una vez montados. Si no vamos a consumirlos en el momento, refrigeramos hasta el momento de servirlos.
Un postre delicioso y como podéis ver, sencillísimo de preparar y que admite gran variedad de frutas en su elaboración. Más rápido de preparar que la clásica milhojas con crema pastelera, más refrescante y menos pesado.
Yo estoy enamorada de estos postres tan ligeros y que tanto juego dan cuando tenemos invitados en casa o simplemente queremos preparar un postre un poco más especial y no tenemos muchas ganas de complicarnos la vida.
Todavía tenéis tiempo de prepararlo, máxime con el calor que estamos teniendo, que cualquiera diría que acaba de empezar el verano y estamos en el mes de julio.
- martes, septiembre 06, 2016
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¡¡Ya está aquí, ya llegó!!
Ya estamos en verano. Ayer a las 18,28 horas oficialmente entró el verano en nuestras vidas y desde luego que lo ha hecho en todo su esplendor. ¡¡Estrenamos esta nueva estación con muchísimo calor!!
Toca desempolvar la heladera, sacar los moldes de los polos del fondo del armario, poner la Túrmix en funcionamiento para hacer ricos batidos de frutas y llenar el frigorífico de frutas frescas de temporada: melón, sandía, albaricoques, cerezas, melocotones, nísperos, fresquillas... ¡¡Deliciosas frutas veraniegas!!
Yo ya he empezado a darle vueltas a la cabeza y a pensar en los nuevos sabores de helados para esta temporada. Los tradicionales caerán seguro, por ejemplo el de vainilla con trocitos de galletas que es uno de mis preferidos, pero también quiero probar combinaciones nuevas y diferentes.
- lunes, junio 22, 2015
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El crumble es un pastel con frutas, de origen inglés. Es el típico postre que podemos improvisar, ya que los ingredientes necesarios son tan básicos, que es raro que no los tengamos en casa.
Y digo esto porque, aunque este es de melocotón, se puede preparar con cualquier fruta: fresas, cerezas, ciruelas, manzanas... así que no hay excusa para no hacerlo.
CRUMBLE DE MELOCOTONES
INGREDIENTES
Para el crumble
- 225 gr. de mantequilla fría cortada en trocitos
- 225 gr. de azúcar
- 1 huevo tamaño L
- 325 gr. de harina
- 1 cucharada de levadura
- 1/2 cucharadita de canela
- Una pizca de sal
Para el relleno
- 1 lata de 1 Kg. de melocotón en almíbar
- 2 cucharaditas de zumo de limón
- 1/2 cucharadita de canela
- 50 gr. de harina
- 150 gr. de azúcar
- Una pizca de sal
ELABORACIÓN
Precalentamos el horno a 180º.
Cortamos los melocotones en trozos de diferentes tamaños y reservamos.
Mezclamos la harina, el azúcar, la levadura, la sal, la canela y la mantequilla (yo lo hice en la Thermomix) hasta que la mezcla tenga una textura "migosa". Añadimos el huevo batido y mezclamos hasta que quede homogéneo.
Dividimos la mezcla en dos partes. Colocamos una parte en la base del molde y la otra la guardamos en el frigorífico.
Para el relleno, mezclamos en un bol los melocotones con el zumo de limón y reservamos.
En otro bol mezclamos la harina, el azúcar, la sal y la canela y añadimos los melocotones y mezclamos.
Echamos la mezcla de los melocotones en el molde y esparcimos por encima el resto del crumble que teníamos en la nevera.
Horneamos 45 minutos hasta que esté dorado.
Se puede tomar caliente o frío. Yo lo he acompañado con una bola de helado de vainilla, porque el sabor de la canela con la vainilla me encanta.
- jueves, julio 11, 2013
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