- lunes, febrero 10, 2014
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Con la excusa de que hoy es el Día Internacional del Bundt Cake el otro día hice un red velvet bundt cake para celebrarlo.
Un día leyendo artículos acerca de los bundt cakes, descubrí que había un día internacional de este tipo de bizcocho, el 15 de Noviembre...
Y ¿sabéis que hice? Apuntarme la fecha en la agenda del teléfono para que me avisara unas semanas antes.
Los moldes de bundt, los más famosos los de la marca NordicWare, me encantan. Con esos contornos acanalados... Hay que ver que gusto da desmoldar el bizcocho y ver lo precioso que queda.
INGREDIENTES
ELABORACIÓN
Precalentamos el horno a 175º C y engrasamos un molde de bundt cake.
Tamizamos la harina, el azúcar, el cacao, el bicarbonato y la sal. Reservamos.
Batimos el aceite, los huevos, la buttermilk, la vainilla, el colorante y el vinagre hasta integrar bien los ingredientes.
Vamos añadiendo poco a poco los ingredientes secos a los húmedos y seguimos batiendo hasta que la mezcla sea homogénea y sin grumos.
Volcamos la mezcla en el molde y horneamos 60 minutos. Sabremos que el bizcocho está hecho cuando al pincharlo con una brocheta, ésta salga limpia.
Dejamos enfriar sin desmoldar 10 minutos. Desmoldamos y dejamos enfriar por completo sobre la rejilla.
Cuando esté completamente frío lo espolvoreamos con azúcar glas.
Me chifla el Red Velvet. Queda tan húmedo, tan suave... tan suave como el terciopelo que le da su nombre. Para tomarlo solo, con un poco de nata o simplemente para mojarlo en la leche.
A partir de ahora, estoy segura que anotaréis este día en vuestros calendarios, aunque nada más que sea como excusa para preparar y poner un bundt cake en vuestras vidas.
Fuente: El Rincón de Bea
Un día leyendo artículos acerca de los bundt cakes, descubrí que había un día internacional de este tipo de bizcocho, el 15 de Noviembre...
Y ¿sabéis que hice? Apuntarme la fecha en la agenda del teléfono para que me avisara unas semanas antes.
Los moldes de bundt, los más famosos los de la marca NordicWare, me encantan. Con esos contornos acanalados... Hay que ver que gusto da desmoldar el bizcocho y ver lo precioso que queda.
INGREDIENTES
- 240 ml. de aceite de oliva
- 240 ml. de buttermilk (240 ml. leche + 1 cucharada de limón)
- 2 huevos tamaño L
- 1 cucharadita de colorante rojo Wilton
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 cucharadita de vinagre
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de bicarbonato
- 40 gr. de cacao
- 350 gr. de harina
- 250 gr. de azúcar
- Azúcar glass (para adornar)
ELABORACIÓN
Precalentamos el horno a 175º C y engrasamos un molde de bundt cake.
Tamizamos la harina, el azúcar, el cacao, el bicarbonato y la sal. Reservamos.
Batimos el aceite, los huevos, la buttermilk, la vainilla, el colorante y el vinagre hasta integrar bien los ingredientes.
Vamos añadiendo poco a poco los ingredientes secos a los húmedos y seguimos batiendo hasta que la mezcla sea homogénea y sin grumos.
Volcamos la mezcla en el molde y horneamos 60 minutos. Sabremos que el bizcocho está hecho cuando al pincharlo con una brocheta, ésta salga limpia.
Dejamos enfriar sin desmoldar 10 minutos. Desmoldamos y dejamos enfriar por completo sobre la rejilla.
Cuando esté completamente frío lo espolvoreamos con azúcar glas.
Me chifla el Red Velvet. Queda tan húmedo, tan suave... tan suave como el terciopelo que le da su nombre. Para tomarlo solo, con un poco de nata o simplemente para mojarlo en la leche.
A partir de ahora, estoy segura que anotaréis este día en vuestros calendarios, aunque nada más que sea como excusa para preparar y poner un bundt cake en vuestras vidas.
Fuente: El Rincón de Bea
- viernes, noviembre 15, 2013
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Ahora que hace tanto calor, prefiero que los cupcakes no lleven buttercream ya que me resultan un poco pesados y empalagosos. Casi los prefiero rellenos de mermelada o de frutas o "sin más na", sólo la propia masa del cupcake.
Aprovechando que los "red velvet" son precisamente eso, aterciopelados y esponjosos y que, aunque el rojo no es mi color preferido, las fotos quedan súper alegres cuando predomina este color en ellas...
INGREDIENTES
ELABORACIÓN
Precalentar el horno a 170º y preparar la bandeja con las cápsulas.
Tamizamos la harina con el bicarbonato, la sal y el cacao en polvo y reservamos.
En otro recipiente batimos el huevo con el azúcar y sin dejar de batir añadimos el aceite, el extracto de vainilla y la buttermilk.
A continuación vamos añadiendo poco a poco la harina y cuando esté la mezcla completamente integrada, iremos añadiendo el colorante para conseguir el color con la intensidad deseada.
Repartimos la mezcla en los moldes y horneamos 20 minutos. Los sacamos del horno y los dejamos enfriar 5 minutos y luego los pasamos a una rejilla.
Aunque no es la primera vez que hago red velvet, sí es la primera vez que no los pongo buttercream o frosting... Decidí adornarlos simplemente con azúcar glacé.
Utilicé un cortador de galletas, con el que saqué una plantilla en papel para ponerla en cada cupcake y luego espolvorear el azúcar por encima.
Cupcake sin buttercream = cupcake más ligero = me como dos si quiero... Jejejejeje.
Aprovechando que los "red velvet" son precisamente eso, aterciopelados y esponjosos y que, aunque el rojo no es mi color preferido, las fotos quedan súper alegres cuando predomina este color en ellas...
- 175 gr. de harina
- 1 cucharadita de bicarbonato
- 1/4 cucharadita de sal fina
- 2 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar
- 120 gr. de azúcar
- 125 ml. de aceite de girasol
- 1 huevo tamaño L
- 120 ml. de buttermilk (120 ml. de leche + 1 cucharadita de zumo de limón)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1/4 cucharadita de colorante en pasta rojo
- Azúcar glacé (para decorar)
ELABORACIÓN
Precalentar el horno a 170º y preparar la bandeja con las cápsulas.
Tamizamos la harina con el bicarbonato, la sal y el cacao en polvo y reservamos.
En otro recipiente batimos el huevo con el azúcar y sin dejar de batir añadimos el aceite, el extracto de vainilla y la buttermilk.
A continuación vamos añadiendo poco a poco la harina y cuando esté la mezcla completamente integrada, iremos añadiendo el colorante para conseguir el color con la intensidad deseada.
Repartimos la mezcla en los moldes y horneamos 20 minutos. Los sacamos del horno y los dejamos enfriar 5 minutos y luego los pasamos a una rejilla.
Aunque no es la primera vez que hago red velvet, sí es la primera vez que no los pongo buttercream o frosting... Decidí adornarlos simplemente con azúcar glacé.
Utilicé un cortador de galletas, con el que saqué una plantilla en papel para ponerla en cada cupcake y luego espolvorear el azúcar por encima.
Cupcake sin buttercream = cupcake más ligero = me como dos si quiero... Jejejejeje.
- domingo, junio 16, 2013
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